Skip to content

Nº 229. Lechugas y Tomates de MundoVegetariano.com

Diciembre 2010

Hola amigos

Bienvenidos al boletín de este último mes del año.

Hoy estoy contenta por hablaros de Jack Johnson, mi cantante preferido,  que acaba de sacar nuevo disco, y que resulta que es vegetariano (era mi cantante preferido antes de saberlo, pero ahora es más preferido)
Más info en Jack Johnson

CONTENIDO DEL BOLETÍN DE ESTE MES

1. ¿Los vegetarianos somos menos agresivos por comer carne?
2. Por qué hay personas que suben de peso cuando cambian a una alimentación vegetariana.
3. La cúrcuma, diosa dorada.
4. Receta vegetariana de Paqui García: Cuna de patatas a la marinera

 

1. ¿LOS VEGETARIANOS SOMOS MENOS AGRESIVOS POR NO COMER CARNE?

Últimamente me siento muy plena y en armonía. Quizá tiene que ver la cercanía con la naturaleza, y la felicidad por saber que lo que hago lo hago con el corazón, aunque me equivoque (¿quién no se equivoca?), eso no me importa, al revés, me ayuda. Ser yo misma y pasar de las opiniones dañinas de los demás…

Como cuando algunos vegetarianos me criticaron tan duramente por usar miel en las recetas del programa de televisión de Canal Cocina, aludiendo textualmente “lo que hace la gente cuando le ponen un cheque por delante”. La política acertada de Canal Cocina era evitar ingredientes de difícil acceso, para favorecer que los televidentes pudieran reproducir las recetas. Seguramente podría haber utilizado azúcar integral en lugar de miel, pero mis recetas estaban pensadas con sirope de ágave y no reaccioné a tiempo, era mi primera vez en TV, había prisas y un equipo pendiente de que actuara con urgencia,  y todos tenemos que aprender… También creo que aparte de eso, el programa fue bastante bienJ. Me llena de satisfacción haber recibido muchísimos emails de personas que se han hecho vegetarianas (o casi) a raíz de ver el programa. Estoy muy orgullosa.

O como cuando hace unos días, una chica me acusó de utilizar mi boletín para hacer propaganda inmobiliaria por difundir la búsqueda de compañero de  piso, por parte de una amiga mía vegetariana. Helena, la chica vegetariana que alquila una habitación en Madrid, es una amiga mía muy querida a la que pretendo hacerle un favor. Yo no gano nada de dinero con ello, ni mi amiga tampoco. Y hay muchas personas que desean compartir piso con alguien vegetariano. He utilizado mi canal para dar difusión a una necesidad, como cuando he anunciado gatos para adoptar, algo que no es estrictamente vegetariano, pero es algo con lo que estoy sensibilizada. Estoy orgullosa de haberle dado difusión a la necesidad de mi amiga Helena y de poder colaborar a que alguien que desee compartir piso con una persona vegetariana en Madrid, lo pueda hacer, de poner en contacto a dos personas que se beneficiarán mutuamente con su convivencia.

Con estas cosas que pasan pienso en cuánta hostilidad hay en el mundo. Cuánta crítica y cuánta agresión. Ciertamente, también recibo muchos mensajes de personas agradecidas y beneficiadas por la labor altruista de hacer este boletín mes a mes desde hace casi 12 años. Es muy bonito y en los momentos en que una se desanima o se agota –como todo el mundo–, son los que dan la fuerza.

En el boletín de este mes, me gustaría que reflexionáramos juntos sobre la agresividad. Se dice que los vegetarianos somos más pacíficos porque no comemos carne.
¿Es esto cierto? ¿De verdad somos pacíficos?
Si no nos gustan las guerras ¿por qué libramos esas batallas absurdas contra los demás?
Este tipo de ataques están directamente relacionados con el interior de la persona que los lanza, no con su exterior. ¿Por qué reaccionamos  tan a menudo de forma negativa y exagerada ante lo que ocurre a nuestro alrededor?

El mes pasado asistí en Barcelona a un taller durante todo un domingo, como alumna. Una de las asistentes, no dejó de atacar a la ponente que, a lo largo de todo el día pude comprobar que era una persona íntegra, honesta y buena. La llegó a llamar estafadora, delante de todos. También pude comprobar que esta asistente, estaba en desacuerdo con todo, no sólo con la profesora, sino que le molestaban otras cosas de otras personas, de la organización, si se abrían las ventanas  o no… Esta persona estaba mal consigo misma. La ponente reaccionó a sus ataques de una forma ideal. Se defendió, por supuesto, pero con calma y con serenidad, dando un claro ejemplo de su paz interior, lo que se reflejaba en su comportamiento.

A mí me ayuda lo siguiente: Cuando me sorprendo pensando mal de alguien o irritándome por su comportamiento, me pregunto: “¿Qué hay de mi aquí? ¿En qué me parezco yo a esta persona?” Con frecuencia lo que criticamos en los demás suele ser un reflejo de lo que no nos gusta de nosotros mismos o de algo que tenemos pendiente de solucionar.

Hay una frase que me encanta y que la pongo aquí para reflexionarla junto a vosotros:

“Transfórmate a ti mismo y habrás cumplido con la parte que te corresponde para ayudar a transformar el mundo”. Paramahansa Yogananda.

 

2. POR QUÉ HAY PERSONAS QUE SUBEN DE PESO CUANDO CAMBIAN A UNA ALIMENTACIÓN VEGETARIANA

Escribo este texto para dar respuesta a una pregunta que se hacen habitualmente algunas de las personas que cambian a una alimentación vegetariana. Algunos de ellos, con sorpresa observan que, si bien su alimentación parece que se ha vuelto más saludable,  no obstante ellos han aumentado de peso, lo que parece una contradicción.

Por la herencia de las famosas dietas de adelgazamiento de tipo hiper-proteico, se considera que los hidratos de carbono son los responsables de este aumento de peso. Ciertamente en la alimentación vegetariana, se consumen menos proteínas y más hidratos de carbono que en una alimentación omnívora, sobre todo menos proteínas de origen animal. Pero esta no suele ser la causa del aumento de peso.

Es bastante frecuente que cuando una persona se inicia en la dieta vegetariana, una dieta vegetariana clásica con huevos y lácteos, aumente sin darse cuenta su consumo de grasas.

Aunque también habría que descartar un cambio de tipo hormonal o en el estilo de vida (disminución de la actividad física), vengo observando que las personas que se inician en la dieta vegetariana ingieren más cantidades de alimentos de las que necesitan. Con ellas, una mayor cantidad de grasas, que provienen fundamentalmente de los lácteos. También puede suceder la sensación de hinchazón abdominal por el cambio intestinal que supone un aumento en la ingesta de fibra, pero esto desaparece con el tiempo, cuando el organismo se habitúa.

Los nuevos vegetarianos que suben de peso, a menudo  incorporan alimentos muy interesantes en su dieta, pero el problema es que los mezclan y los ponen todos a la vez y en todas las comidas, sobrecargando la alimentación. Por los mitos que existen relacionados con la alimentación vegetariana, aún hoy en el siglo XXI,  muchos nuevos vegetarianos tienen miedo de no ingerir todos los nutrientes que necesitan. En muchos casos se tiene miedo a no ingerir las proteínas necesarias, y se recurre al queso de forma habitual, con idea de suplir esta carencia, que por otro lado, es inexistente.

Me resulta simpático que un vegetariano tenga que preocuparse por alimentarse bien y un omnívoro no. Continúan existiendo muchas ficciones sobre la alimentación vegetariana. Parece que hay que ser un experto en nutrición para poder alimentarse de vegetales y hacer “malabarismos” para que nuestra salud no se resienta.

Pero no es verdad. Se puede ser vegetariano y sentirse relajado respecto a la alimentación. Y esto se consigue estando bien informado y practicando, igual que cuando se aprende a conducir. Hay que saberse la teoría y luego llevarlo a la práctica personal de cada uno.

Para las personas que enfocamos la nutrición desde un punto de vista natural, los alimentos verdaderamente valiosos no son los que contienen muchos nutrientes, sino los que se digieren con facilidad, menos densos y más ricos en agua. Porque ingestión no significa absorción, y la absorción depende de una correcta digestión y metabolización de lo ingerido.

¿Cuál es el truco? Comer variado, pero no es necesario hacerlo en la misma comida, sino por ejemplo, a lo largo de la semana; de hecho, las mezclas excesivas en la misma comida son las que comprometen principalmente la digestión y el metabolismo.

Los alimentos vegetarianos puros, frescos y naturales, como las verduras de hoja verde o las hortalizas, no sobrecargan nuestro sistema digestivo, y no nos desgastan.

Por otra parte, quiero mencionar que todos los nutrientes que se necesitan están en el reino vegetal. El único nutriente que sólo se encuentra con facilidad en productos animales es la B12. Si ocasionalmente se toman huevos y/o lácteos o miel, ahí la tenemos. Un vegano estricto, que nunca tome subproductos animales, puede tomar de vez en cuando un complejo de vitaminas del grupo B (no sólo la B12 aislada, para favorecer su asimilación).

De lo que se trata es de seguir una alimentación variada, de este modo, nos beneficiaremos de lo que aportan todos los alimentos vegetarianos. No es necesario aumentar las cantidades, ni tomar suplementos si se está sano, ni combinar aminoácidos en la misma comida,… todo eso son mitos que se han ido superando a medida que el número de vegetarianos ha ido en aumento y se conoce más sobre ello.

Es interesante conocer que ingredientes como el café, el té, el alcohol y el tabaco, actúan como inhibidores de la absorción de otras sustancias que necesitamos para funcionar correctamente. O que el hierro que procede de fuentes vegetales, se absorbe mejor en presencia de vitamina C.

Los alimentos vegetales que contienen más calcio son el sésamo (se asimila especialmente bien triturado, en forma de pasta de sésamo o tahini) y las algas. Además no llevan grasa saturada ni proteína animal como la leche. La proteína animal o la leche, son sustancias acidificantes de la sangre. Para alcalinizar la sangre acidificada, el cuerpo usaría sus reservas de calcio, procedente de los dientes y los huesos, por eso beber leche de animales para evitar carencias de calcio (osteoporosis), produce el efecto contrario. Aunque la leche es rica en calcio, también es rica en proteína animal, y ésta es la causa de que su ingesta exagerada produzca descalcificación.

Una vegetariana embarazada o alguien vegetariano que esté pasando por una etapa de estrés físico o mental, debe descansar más y comer alimentos lo más variados y frescos que pueda; recurrir a la carne o tomar lácteos en exceso, al margen de sus connotaciones éticas, no es necesario, es contraproducente.

El vegetariano que se refleje en este artículo y quiera bajar de peso, bastará con que haga pocas mezclas de alimentos densos en sus comidas, con que minimice o elimine su consumo de lácteos, y que aumente la cantidad de verduras y hortalizas frescas; al fin y al cabo, lo que ha elegido comer un vegetariano son, precisamente, vegetales.

 

3. LA CÚRCUMA, DIOSA DORADA

En la gran abundancia de plantas medicinales, muy pocas poseen un espectro tan amplio de calidades y usos medicinales como la cúrcuma. Por incontables siglos, diferentes culturas han utilizado esta hierba maravillosa y versátil para tratar un gran número de enfermedades y dolencias.

La acción medicinal más conocida de la cúrcuma es como antiinflamatorio de gran alcance, cuya eficacia es comparable a los medicamentos farmacéuticos. Sin embargo, también actúa como un alterativo (limpia la sangre), analgésico, antibacteriano, antiinflamatorio, antitumoral, anti-alérgico, anti-oxidante, antiséptico, antiespasmódico, astringente, carminativo (disipa los gases intestinales), colagogo (promueve la función del hígado), digestivo, diurético (elimina exceso de líquidos), estimulante, y vulnerario.

La ciencia moderna está empezando a reconocer y entender las cualidades curativas asombrosas de la investigación de cúrcuma y mucha investigación está en proceso actualmente.
Se ha demostrado la eficacia de la cúrcuma en el tratamiento de algunas de las dolencias más intensas que afligen al mundo actual incluyendo: artritis, cáncer, enfermedad de Alzheimer, diabetes, esclerosis múltiple, ateroesclerosis, VIH/SIDA, enfermedades de transmisión sexual (hepatitis-C, herpes genital), síndrome de intestino irritable, indigestión, inflamación, acné, infecciones urinarias, infecciones renales, cálculos biliares, anemia, hemorroides, enfermedades del hígado, lepra, amenorrea, edema, bronquitis, resfriado común, dolor de cabeza, conjuntivitis, bursitis, intoxicaciones alimentarias, parásitos, fiebre, diarrea, dolor por mala circulación, dolor de espalda baja y dolor abdominal.
También puede ser utilizado como un repelente de mosquitos, sanador de heridas, y como cura inmediata para picaduras de alacrán.
La cúrcuma ayuda a equilibrar el sistema reproductivo femenino y ayuda a purificar y mejorar la salud del esperma de los hombres.
Se utiliza para tratar úlceras externas que no responden a otro tratamiento.

Debido a su gran variedad de propósitos medicinales y su alta versatilidad, la cúrcuma es una de las hierbas más importantes en cualquier gabinete de la medicina natural.

El nombre en latín de la cúrcuma es “cúrcuma longa”, que proviene del nombre árabe de la planta: kurkum. Proviene de la familia Zingiberaceae (igual que el jengibre) y en sánscrito se llama Haridra (que significa “la amarilla”), Gauri (“Aquella cuyo rostro es brillante y luminoso”),” Kanchani, (“Diosa de Oro”), y Aushadhi (“hierba”). Se llama “Huang Jiang” en chino, y “Haldi” (“amarillo”), en hindi, el nombre más común en la India.

Las propiedades curativas de la cúrcuma se encuentran en el tallo de oro con forma de dedo, o rizoma. Esta es la misma parte que se utiliza para dar sabor, color, y conservar los alimentos. La cúrcuma se encuentra comúnmente en el curry indio, dando a los alimentos el color de naranja de oro. La cúrcuma también ha sido utilizada como tinte para mostazas, caldo de pollo en lata y encurtidos. Incluso las túnicas de los monjes budistas fueron teñidas tradicionalmente con cúrcuma.

La cúrcuma es nativa del sur de Asia, en particular de la India, pero se cultiva en muchas regiones cálidas del mundo. También es cultivada en Sri Lanka, Indonesia, China, Taiwán, Indochina, Perú, Haití y Jamaica. India es el mayor productor en el mundo; Jamaica y Perú son los principales exportadores, e Irán el mayor importador. Otros grandes importadores son el Reino Unido, Japón, Canadá, Sri Lanka, Singapur y el Medio Oriente. En Colombia, se puede conseguir la cúrcuma cómo raíz o en polvo.

En Ayurveda, se recomienda sea consumida de calidad orgánica/ecológica (en particular cuando se desea recibir el mayor beneficio medicinal). Si desea utilizar la cúrcuma con propósitos terapéuticos, recomendamos que consulte con un profesional de Ayurveda para determinar sus necesidades personales y su constitución y desequilibrio Ayurvédico.

Curcuma: La diosa dorada, Autor: Lisa Gallant, C.A.S., Editado y traducido por: Santiago Suárez, C.A.S., Escuela de Ayurveda, www.EscuelaAyurveda.com

 

4. RECETA VEGETARIANA DE PAQUI GARCIA: CUNA DE PATATAS A LA MARINERA

Para la base de patatas: se cortan en medias rodajitas y se fríen en aceite caliente. Cuando estén fritas se escurren, se ponen en una cacerola con un chorreoncito de vino blanco, y se deja a fuego lento hasta que evapore todo el jugo.

Para la parte de arriba: se rehoga un ajito muy picadito en aceite de oliva con media guindilla, cuando está doradito, se le añaden las algas (un puñadito de algas kombu y una pizca de algas agar agar hidratadas, todas muy bien picaditas), se agrega un pimiento morrón también muy picadito, y frutos secos al gusto. Se añade 3 cazos del agua donde hemos hidratado las algas, una cucharadita de lecitina de soja, pimentón dulce y una pizca de semillas de amapola. Se deja reducir hasta que se consuma todo el caldo.

yo he usado un corta pastas para decorar: ponemos en la base las patatas y encima el relleno. Se retira el corta pastas y listo!

http://vegarecetas.blogspot.com/

Esperando que el boletín de este mes haya sido de vuestro agrado, me despido de vosotros deseándoos una Feliz Navidad y Año Nuevo, Ana Moreno. ana@anamoreno.com

4 Comments

  1. estrella wrote:

    Queridisima Ana,tiene que haber de todo en la vida, y aunque intenten hacer daño no lo consiguen, como tu misma dices es una manera de aprender… es molesto, pero util, asi nuestra capacidad de comprension se acentua y nos hace ser mejores personas. Sigue por favor tan bella`por dentro como por fuera..,tu alegria y amor contagia. Como decia Paramahansa Yogananda hay que ser…”Mas suave que la flor, cuando hace falta dulzura; mas fuerte que el trueno, cuando estan en juego los principios”.Un fuerte abrazo. Estrella

    Sábado, Diciembre 4, 2010 at 18:32 | Permalink
  2. Ana Moreno wrote:

    Gracias, Estrella. Un abrazo fuerte, Ana

    Domingo, Diciembre 5, 2010 at 12:21 | Permalink
  3. anna wrote:

    Hola Ana soy vegana, ahora empiezo un poco con el crudivegano, en fin una novata me sirven de mucho tus consejos pues tengo casi todos los libros.
    El otro dia me invitaron a unas charlas sobre cocina macrobiotica, ya me hicieron un lio que si no es bueno comer muchos vegetales y frutas que son yin que el intestino se irrita etc.etc.
    Me podrias dar un poco tu opinion, pues yo hago cada dia el zumo de vegetales verdes, y me sienta muy bien pero ahora me he quedado un poco que no se que hacer. Muchas gracias por todo
    ANNA

    Lunes, Diciembre 6, 2010 at 19:09 | Permalink
  4. Raquel wrote:

    Hola Ana, soy ovo-lactea y me ha pasado que al volverme vegetariana he engordado. Tengo una duda sobre el artículo publicado sobre este tema, y es a qué te refieres con lo de alimentos densos y como puedo mezclarlos. Te agradeceria que me aclararas esta duda. Muchas gracias

    Jueves, Diciembre 9, 2010 at 21:14 | Permalink

One Trackback/Pingback

  1. Pakita y sus recetas » Cuna de patatas a la marinera on Domingo, Enero 23, 2011 at 8:04

    [...] http://lechugas.mundovegetariano.com/blog/?p=329 [...]

Post a Comment

Your email is never published nor shared. Required fields are marked *
*
*