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El llamado té de kombucha es una bebida burbujeante que se obtiene de la fermentación de té con azúcar junto con el hongo kombucha, un hongo blanco con textura gomosa, dando como resultado sustancias valiosas como ácido glucurónico, ácido glucónico, ácido láctico, vitaminas B y C, aminoácidos y sustancias antibióticas, que equilibran el estado general del organismo y promueven su bienestar general, sin producir efectos secundarios.
El hongo kombucha se introdujo en China allá por el año 230 a.C. de la mano del Dr. Kombus.
Al invadir China los samuráis en la Edad Media, quedaron sorprendidos por la longevidad y buen estado de salud de ancianos chinos que sobrepasaban los 100 años de edad, lo cual atribuyeron al consumo regular del té de Kombucha.
Fue a mediados del Siglo XX cuando el té de kombucha cobró fama en Rusia, debido a la longevidad de los habitantes de un pequeño pueblo industrial situado entre China y la propia Rusia, que tenían por costumbre consumirlo de manera regular.
Hoy en día se consume habitualmente también en Occidente, especialmente en lugares como Australia, Estados Unidos y Alemania, donde se persigue el beneficio que se deriva de sus propiedades medicinales.
Entre sus indicaciones, se encuentran el alivio de los síntomas en resfriado, gripe, bronquitis, ulceras estomacales, acné, menospausia, agotamiento mental, obesidad, estrés… porque produce una gran sensación de bienestar, aporta energía, depura y regenera.
Se recomienda beber un vasito de kombucha cada día, en ayunas, comenzando con medio vasito y aumentando la dosis gradualmente, día a día, sin superar los 300 ml al día. Sus beneficios comienzan a notarse tras un consumo regular durante un mes.
Puedes encargar tu kombucha on line y comenzar a preparar en casa tu té de kombucha. Con cada tanda de kombucha obtendrás un hongo-hijo, que podrás regalr a tus seres queridos y continuar así expandiendo la cadena de kombucha junto con sus beneficios a todo tu círculo de conocidos.
Si en futuras tandas descubres una capa de color marrón pegada al hongo, no se ha estropeado, son sólo levaduras que se pegan al hongo que, en realidad, es otra levadura. No perjudican para nada, todo lo contrario, pero como no te gustará verlas como me pasa a mí, pues o bien las cuelas si están en el liquido o bien si están pegadas al kombucha lo pones al grifo cuando hagas uno nuevo y lo lavas tranquilamente. Tienes un superkombucha entre tus manos, y lo otro son simples levaduritas que no nos gustan ver, pero que son inofensivas.
MIS 20 ALIMENTOS PREFERIDOS Y POR QUÉ
1. Aceite de coco. Es un potente reforzador del sistema inmune, fungicida, antivírico y antibacteriano, precursor de la progesterona y del ácido graso omega 3 DHEA. Ayuda a estabilizar los niveles de azúcar en sangre. En invierno se solidifica por el frío, derrítelo al baño María para poderlo utilizar. Ideal para preparar “galletas María” si lo mezclas con semillas de lino molidas.
2. Ajo. El ajo es un remedio medicinal disfrazado de alimento. Estimula la secreción de los jugos gástricos, favorece la salud cardiovascular, disminuye el colesterol, la tensión, es antibiótico, sirve para tratar el reuma, es anti-inflamatorio y antioxidante.
3. Algas. En general las algas contienen fucoxantina, que inhibe el crecimiento de las células tumorales, además contienen 10 veces más calcio que la leche. Puedes consumir alga wakame en la sopa de miso, alga kombu para cocer legumbres, alga nori para preparar maki rolls, alga hiziki o arame salteadas con cereales integrales, alga cochayuyo imitando una paella de marisco o alga agar agar en lugar de gelatina. El alga chlorella es la mayor fuente conocida de clorofila, que ayuda a la regeneración celular y a reforzar el sistema inmunitario. Posee todos los aminoácidos esenciales. Atrapa las toxinas y las expulsa fuera del organismo, limpiando el sistema digestivo. Cada día se puede tomar 1 c.c.de alga chlorella en polvo diluida en un vaso de agua con zumo de limón. El alga espirulina posee todos los aminoácidos esenciales, ácido gamma linoléico eficaz en el tratamiento de eczemas o psoriasis, alivia el síndrome premenstrual, es rico en clorofila, depurativo y regenerador celular. Contiene cantidades ingentes de provitamina A y de hierro. Cada día se puede tomar 1 c.c.de alga espirulina en polvo diluida en un vaso de agua con zumo de limón.
4. Apio. El apio es un potente alcalinizante, diurético y depurativo, ideal para el riñón y en casos de edemas, gota o ácido úrico. Es hipotensor, disminuye el colesterol, es eficaz para tratar la psoriasis o cualquier trastorno de la piel, también disminuye la hiperglucemia, por lo que está indicado para la diabetes. Ideal si se consume en zumo o en puré, como saborizante.
5. Cacao. Aumenta la energía y la sensación de bienestar, debido a su riqueza en triptófano, aminoácido precursor de la serotonina y en anandamina, el neurotransmisor de las sensaciones positivas. Es rico en antioxidantes que absorben los radicales libres, así como en minerales alcalinos como magnesio, que actúa en sinergia con el calcio, previniendo osteoporosis y calcificación, evitando por tanto la acidificación del ph del plasma sanguíneo. También contiene altas dosis de hierro y zinc. Puedes preparar una tableta de chocolate mezclando 125 ml de aceite de coco con 50 g de cacao en polvo y 2 c.s. de sirope de ágave o stevia al gusto. Viértelo en un molde forrado con papel de hornear, añade semillas y frutos secos crudos al gusto, y refrigera 2 horas para que se solidifique. Puedes ver la receta en este boletín.
6. Cebolla. Activa las secreciones de las vías respiratorias y digestivas. Sus propiedades son: expectorante, antimucosidad, broncodilatador, antiséptico, antirreumático. Disminuye la glucosa, el ácido úrico, el colesterol, los triglicéridos y el cáncer. Mejora la circulación sanguínea e incrementa la función desintoxicadora del hígado.
7. Cúrcuma. Posee curcumina, un potente antiinflamatorio. Tomar cada día diluyendo ¼ de c.c. de cúrcuma y ¼ de c.s. de pimienta negra en 1 c.c. de aceite de oliva.
8. Frutos del bosque. Arándanos, cerezas, frambuesas y moras. Son ricas en ácido elágico, una sustancia que inhibe la reproducción de las células cancerígenas, impidiendo la creación de metástasis.
9. Germinados. Los germinados son extremadamente ricos en vitamina C. Ayudan a combatir los desórdenes digestivos y la anemia, y son grandes depurativos y reconstituyentes a nivel general. La germinación representa la técnica más efectiva para aportar a nuestro organismo energía vital concentrada. Pueden tomarse en ensalada o prepararse con ellos “rejuvelac”, una bebida depurativa fermentada que se obtiene macerando 1 c.s. de germinados en 1 litro de agua durante 48h. Después se cuela y se bebe un vasito al día, empezando poquito a poco.
10. Granada. La granada es la única fruta que no modifica los niveles de azúcar de las personas diabéticas y las previenen contra los problemas específicos de la arterioesclerosis y la hipertensión. Gracias a su elevado contenido en agua y potasio y su escasez en sodio, la granada facilita la eliminación de líquidos a través de los riñones. Por esta razón es recomendable en caso de padecer gota, exceso de ácido úrico, obesidad e hipertensión. Puede beberse en zumo, exprimiendo las granadas como si fueran cítricos. El zumo de granada con pomelo es exquisito.
11. Jengibre. Tradicionalmente el Jengibre se ha utilizado para tratar las afecciones intestinales, especialmente para los problemas digestivos, pues al estimular el páncreas, aumenta la producción de enzimas que favorecen la digestión. Igualmente su poder antibacteriano resulta eficaz para prevenir problemas intestinales que se producen por alteraciones en la flora intestinal. También es excelente para contrarrestar los vómitos producidos por la quimioterapia, al igual que los causados en los primeros meses de embarazo y los post-operatorios. Alivia el dolor asociado a la artritis reumática, osteoporosis y pacientes con desordenes musculares, actuando como antiinflamatorio. Se añade a los zumos, aunque más cómodo e igualmente útil es diluir un poco de jengibre en polvo en una taza de té verde.
12. Kombucha, té de. Todos los alimentos fermentados contienen sustancias antibacterianas o antibióticas Colaboran en la descomposición de algunas sustancias cancerígenas. Sintetizan vitaminas del grupo B y K. Acidifican el tracto intestinal y producen una inhibición de los gérmenes patógenos. Sus efectos se notan tras un consumo regular de un vasito al día durante un mes.
13. Limón. Es un medicamento intemporal. Posee vitamina C y ácido fólico. Es depurativo, fluidificante sanguíneo, antianémico, protector en embarazos, antiséptico, anti-infeccioso, estimula el hígado y la vesícula biliar, es antidegenerativo, anticancerígeno, mejora la función circulatoria (edemas), es astringente (colitis, gastroenteritis, colon irritable), disminuye el ácido úrico, diurético y depurativo (hipertensión). Potencia el efecto curativo de los alimentos junto con los que se tome. Tomar medio limón exprimido en un vaso de agua cada mañana.
14. Papaya. Rica en enzimas digestivas, resulta útil para tratar gastritis, mejora la digestión, ulceras gástricas o estreñimiento. También favorece la eliminación del cuerpo de parásitos intestinales. Me encanta dedicar un día a la semana a comer sólo papaya hasta la hora de la cena. Y después cenar una ensalada cruda con hojas verdes, aguacate, tomate y cebolla/cebolleta. Un remedio eficaz para recuperar la alegría de vivir.
15. Pepino. El pepino contiene antioxidantes naturales como vitaminas y minerales que impiden que las grasas se oxiden, evitando así la síntesis de colesterol a nivel hepático. Este proceso impide que el exceso de grasa se acumule en las paredes arteriales y produzca placas que impidan el normal flujo de la sangre, lo que puede causar infarto de miocardio. Además la fibra del pepino actúa atrapando y eliminando el exceso de ácidos grasos obtenidos a través de la comida. Por otro lado, al contener potasio en su composición química, el pepino logra reducir otro factor de riesgo, la hipertensión ya que ayuda a eliminar el exceso de líquidos circulantes, actuando sobre la retención de líquidos. Es ideal en zumo, zopa o ensalada.
16. Semillas chia. Por su contenido de omega 3, las semillas chía, ayudan a reducir el colesterol malo y los triglicéridos. Proporcionan sensación de saciedad ayudando a controlar el apetito. Ayudan a regular la coagulación de la sangre, células de la piel, membranas, mucosas y nervios. Esto favorece la regeneración de los tejidos y por esta razón la usan algunos atletas. Son la mayor fuente vegetal de ácido grasos omega-3. Además contienen proteínas completas proporcionando todos los aminoácidos esenciales. Facilitan la digestión, aumentan la inmunidad y refuerzan los niveles de energía y concentración. Un riquísimo desayuno consiste en un pudding de chia: Se prepara una leche de cáñamo (ver a continuación) y se disuelve en ella 1 c.s. de semillas chia, removiendo bien. Se añade un poco de vainilla, canela y sirope de ágave o stevia. Reposar un par de horas o toda la noche, yo tomar al día siguiente.
17. Semillas de cáñamo. Las semillas de cáñamo contienen omega 3 y omega 6 en la proporción adecuada, así como todos los aminoácidos esenciales, siendo una excelente fuente de proteínas vegetales. Asimismo es un equilibrador hormonal, refuerza el sistema inmunitario y promueve la salud de la piel, uñas y cabello (ácido gamma linoléico). Es un potente antiinflamatorio (artritis, síndrome premenstrual). Si trituras una c.s. de semillas con 1 vaso de agua caliente, tienes una leche vegetal al minuto. Para ello la “magic bullet” resulta muy útil.
18. Semillas de lino. El aceite contenido en la semilla de lino es una de las mayores fuentes vegetales de ácidos grasos poliinsaturados esenciales denominados Omega 3. Este tipo de ácidos grasos se denominan "esenciales" porque nuestro organismo necesita incorporarlos directamente en la ingesta ya que no tiene la capacidad de fabricarlos a partir de otros alimentos. A partir de él, el cuerpo humano es capaz de elaborar el denominado eicosapentanoico (EPA), importante para el organismo ya que disminuye la capacidad de adhesión de las plaquetas de la sangre, disminuyendo la tendencia a la coagulación y por lo tanto a la reducción de la trombosis (formación de coágulos dentro de los vasos sanguíneos). Por tanto, ayuda a mantener una buena circulación sanguínea, regula el nivel de colesterol, reduce la agregación plaquetaria, un fenómeno que al incrementarse induce la formación de coágulos y aumenta el riesgo de sufrir un infarto. Los Omega 3 también tienen un efecto benéfico en procesos reumáticos, en artritis y en artrosis. Tomarlo triturado sobre ensaladas o mezclado con aceite de coco para preparar “galletas María”.
19. Setas shiitake y reishi. El shiitake potencia al sistema inmunológico y previene de gripes y resfriados. Induce la formación de interferón, que reduce tumores actuando en dos niveles: por un lado evita la replicación vírica en células aún sanas y, por otro lado, favorece la destrucción de las células ya infectadas. Puede consumirse en una sopa, en una crema de verduras o salteadas o en comprimidos junto con reishi. El reishi es un super tónico adaptógeno que mejora el aprovechamiento del oxígeno y potencia el sistema inmune.
20. Té verde. Potente antioxidante y antiinfamatorio, rico en epigalocatequin gallate que evita la metástasis en pacientes con cáncer. Tomar 1 litro de té verde japonés sencha al día.
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